miércoles, 8 de enero de 2020

12 reglas para vivir, un antídoto al caos





El polémico Peterson, que la lía cada vez que abre la boca. Como es normal le han llamado “facha”, “nazi”, “homófobo” y una larga lista de epítetos que alguna gente utiliza con una facilidad más que pasmosa para autoconvencerse de que son de izquierdas, y de los más auténticos. A Peterson se la suda bastante, todo hay que decirlo, pero no deja de ser llamativo el odio y la admiración que despierta este hombre.

“Regla 4: no te compares con otro, compárate con quien eras tú antes”

De las 12 reglas para vivir, yo me quedo sin dudarlo con ésta. Nada que objetar y poco más que decir.

Porque sí, aunque no lo parezca tengo algunas cosas que objetar a Jordan Peterson. En general estoy bastante de acuerdo con sus ideas, y he de reconocer que tiene algunos argumentos absolutamente brillantes, pero también en otras ocasiones se columpia un poco. Por ejemplo:

“Si son sanas, las mujeres no quieren niños, quieren hombres. Quieren a alguien con quien competir, alguien con quien luchar. Si son duras, quieren a alguien que lo sea más. Si son listas, quieren a alguien más listo… no hay muchos hombres por ahí que puedan superarlas lo suficiente como para que les resulten interesantes.”

Aún estando básicamente de acuerdo con esta afirmación, Peterson utiliza este argumento en contra de la obligación de establecer cuotas en las universidades y los trabajos, alegando que a las mujeres les será difícil encontrar pareja si acceden en masa a los puestos de más poder y mejor remuneración. Y eso es lo que me chirría de sus comentarios, yo estoy en contra de las cuotas por sexo porque estoy a favor de que todo el mundo tenga las mismas oportunidades y de que sean las personas más cualificadas las que obtengan los puestos, independientemente de su sexo, pero claro, si alguien me dice algo como “no estudies una ingeniería, porque entonces no encontrarás un marido” puede imaginarse a donde le voy a mandar, empieza por “m”. Al mismo sitio básicamente que el 100% de las ingenieras que conozco, muchas de las cuales por cierto tienen maridos estupendos, y la que no lo tiene será porque no quiere. Además de que, francamente, no creo que la hipotética dificultad para encontrar marido consiga disuadir a alguien con dos dedos de frente de estudiar lo que le dé la gana o de trabajar en lo que le dé la gana. Así que en este caso, señor Peterson, patinazo y de los gordos. Todos estamos de acuerdo en que las mujeres suelen preferir mayoritariamente unas profesiones y los hombres otras, pero también en que en nuestras sociedades occidentales a nadie se le impide o se le dificulta acceder a una profesión u otra por razón de su sexo, así que dejémonos de absurdeces y esgrimamos como motivo la libertad de elección para rechazar las cuotas obligatorias, es un motivo que se basta y se sobra.


“Cuando puedes morder, normalmente no tienes que hacerlo. La capacidad de responder a la agresión en realidad reduce la probabilidad de tener que recurrir a la violencia.”

Acertadísima esta afirmación, muy en la línea de aquella máxima de nuestros ancestros romanos “si vis pacem, para bellum” (si quieres la paz, prepárate para la guerra). De ahí que los pacifistas me resulten a veces tan ridículos con ese empeño de evitar las guerras a toda costa, como si la lucha no fuera algo inherente al ser humano. A nadie nos gusta la guerra ni siquiera cuando la ganamos, ya lo dijo muy sabiamente Golda Meir, pero aún nos gusta menos que nos aniquilen así que más vale que aprendamos a defendernos. El mejor ejemplo es un buen artista marcial, que puede mostrar una fiereza brutal en un combate pero fuera de él será la persona más tranquila del mundo y el último que se metería en una pelea callejera siquiera accidentalmente. Ojo, he dicho un buen artista marcial, nada que ver con un mascachapas rebozado de anabolizantes. El verdadero guerrero, el de corazón y mente, sabe a lo que se arriesga y que como decía el señor Miyagi “la mejor pelea es la pelea que se evita”. Así lo enseña también mi admiradísimo Kfir Itzaki en sus seminarios de Krav Magá.

Más de mujeres y hombres…

“Y si piensas que los hombres duros son peligrosos, espera a ver de lo que son capaces los débiles.”

El concepto de “masculinidad” es otro de los temas peliagudos que no duda Peterson en abordar, tanto en su libro como en sus charlas. Y se decanta por una masculinidad más bien estilo clásico, para que nos entendamos por un hombre mucho más parecido a los actores de Spartacus que a Mario Vaquerizo, y esa es otra de las razones por las que le han atacado sin cuartel las feministas, los gais, los trans, los progres, los milennials, los posturitas crónicos y todo bicho viviente que no quiera ser llamado “facha” por alguno de estos colectivos. Debo reconocer y no será ninguna sorpresa para los lectores de este blog y el de Zenia, que a mí me gustan mucho más los hombres tipo Spartacus que el marido de Alaska, pero también es verdad que se trata de una cuestión de gusto personal, y que para gustos colores y pelucas. Por otra parte defiendo la total de libertad de cada uno para ser, vestir y expresarse como le dé la gana, y por supuesto el absoluto respeto a todas las personas, así que poco problema con estas cosas. Entre un Miguel Bosé con mallas fucsia y un Craig Parker sin camiseta, yo tengo clarísimo que me iré al catre (o me iría si pudiera, ¡qué más quisiera yo!) con Craig, pero otra gente se iría con Bosé y todos contentos, felices y gustosamente encatrados.

Por desgracia el debate no acaba aquí para Peterson, que también defiende la libertad, pero se niega a utilizar los pronombres “trans”, esos pronombres neutros (en inglés) con los que la comunidad trans exige que se identifique a sus miembros. Ese tema no se trata en el libro, pero he visto en youtube algunos debates entre Peterson y activistas trans bastante encendidos y la verdad es que me sabe bastante mal por ambas partes; no entiendo el empeño de Peterson en negarse a referirse a otras personas como ellas decidan, ni el exceso de algunos portavoces de la comunidad trans cuando afirman que están siendo asesinados porque la gente se niega a utilizar esos pronombres.


“Sabes que eres el hijo de Dios cuando tus máximas afectan incluso a las langostas”

Parece mentira pero estos deliciosos crustáceos han causado problemas y feroces críticas a Peterson. El buen hombre no ha tenido mejor idea que explicar con todo detalle cómo se ha formado la jerarquía social de las langostas a lo largo de la evolución y a continuación extrapolar algunas de sus conductas al género humano, alegando que éstas provienen de un sistema nervioso tremendamente simple y que se han mantenido a lo largo de la evolución, por lo tanto representan la parte más básica de nuestros comportamientos sociales. Qué has dicho. Feministas ofendidas por la comparación con las langostas hembras han salido en masa a arañar los ojos a Jordan, a descalificarle y a decirle que cómo se atreve. Pues se atreve porque sus argumentos tienen lógica, quizá no sean una verdad absoluta pero desde luego parecen probables. Sí, hemos evolucionado más que las langostas, de no ser así estaríamos ahora mismo untados de mantequilla y siendo devorados por algún gourmet de especie superior, pero lo que Jordan postula es que básicamente, en lo más recóndito de nuestra cavidad craneal, funcionamos para algunas cosas exactamente igual que las langostas. A la hora de alimentarnos, reproducirnos y escapar de posibles depredadores somos muy, pero que muy básicos.

“En mi Reino -dice la Reina de Corazones a Alicia- necesitas correr con todas tus fuerzas si pretendes permanecer en el mismo lugar.”

“Es mucho mejor para los seres que dependen de ti que los vuelvas competentes, no que los protejas.”

“No me gustaría que las mujeres capaces de deslumbrar con su simple presencia desaparecieran solo para que los demás no tuviéramos que sentirnos inseguros.”

“Lo mismo ocurre cuando los terapeutas bienintencionados colocan a un delincuente menor de edad entre otros adolescentes comparativamente civilizados. Lo que se expande no es la estabilidad, sino la delincuencia.”


Y aquí es cuando alguien propone que los que han cometido delitos graves estén encerrados toda su vida, o sean deportados a sus países, o directamente no se les permita entrar en un país y vivir libremente en sus ciudades. A continuación un batallón de progres aparece tirándose de los pelos, clamando “racista, racista” y exigiendo que todo el mundo tenga la segunda oportunidad que ellos dicen que merece. El resultado final… sí, es exactamente el que predice Peterson: no se expande la estabilidad, sino la delincuencia, y así nos va.


“¿No es posible que tu desprecio sea en realidad más saludable que tu compasión? ¿De verdad estás seguro de que la persona que suplica que la salven no ha decidido ya aceptar un sufrimiento absurdo porque algo así es más fácil que asumir cualquier responsabilidad? Antes de ayudar a nadie, tendrías que descubrir por qué esa persona tiene problemas.”

No hay más que remitirse a los múltiples estudios sobre la conducta de ayuda para entender esta contradicción. A todos nos ha pasado alguna vez que un amigo nos pide ayuda, se la damos de todo corazón y no sólo no la agradece, sino que a partir de ahí nos convierte en su enemigo y se dedica a hacernos todo el daño que pueda. Que no suele ser mucho, también es verdad, pero lo que cuenta es la intención. Es una sensación horrible que te suceda algo así y encima te pongas a pensar “¿qué he hecho yo para merecer esto?” porque te pones a pensarlo quieras o no. Y no es culpa tuya, sino de la intrincada mente humana y de personas que, incapaces de asumir su propia responsabilidad, buscan descargarla en el primero que pillan para luego además echarle la culpa de sus fracasos. Ya le pasó a Eva con Adán, ¿no iba a pasarnos a los demás?



“Y Adán, en su desdicha, señala directamente a Eva, su amor, su compañera, su alma gemela, y la delata. Y después culpa a Dios. Le dice: ‘la mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí’. Qué patético y qué exacto. La primera mujer llenó al primer hombre de inseguridad y resentimiento. Entonces el primer hombre culpó a la mujer y después a Dios.”

“Muchos serían víctimas de sus vecinos más celosos, resentidos e improductivos, que utilizaron sus ideales de colectivización comunista para enmascarar su propósito asesino.”


Y con el comunismo hemos topado. Si Peterson no deja títere con cabeza machacando a los defensores del patriarcado, su explicación de cómo el comunismo destruyó la Unión Soviética y Camboya es simple y certera como un dardo: la riqueza se puede repartir, el talento no. Cuando a los campesinos más talentosos se les maltrató y asesinó para arrebatarles su riqueza, la cual era fruto de su talento, dejó de haber gente que hiciera funcionar el país y éste se hundió en el hambre y la miseria. Nada más que decir, salvo que parece ser que la humanidad no aprende la lección y el comunismo sigue hoy día teniendo sus adeptos.


“Los estudios de Tajfel demostraron dos cosas: primero, que la gente es social; segundo, que la gente es antisocial.”


Con el tema del patriarcado, Peterson se muestra firme: atribuir al patriarcado la presunta opresión que sufren las mujeres, no es más que una excusa y una estupidez aunque se haya convertido últimamente en dogma de fe. Pero no es de extrañar, hay mucha gente cobrando mucho dinero por defender a las mujeres presuntamente oprimidas y si no hay patriarcado se les acaba la fiesta, así que se tiran a degüello a cualquiera que lo cuestione y mucho más a Peterson que lo tienen enfilado. En realidad, Mr. Peterson lo único que hace es explicar que lo que realmente ha oprimido a las mujeres a lo largo de los siglos han sido sus propias e inevitables funciones biológicas, y lo demuestra el hecho de que esa opresión disminuyó drásticamente con inventos como los tampones o la píldora anticonceptiva. A partir de ahí las mujeres se sintieron más libres y más cómodas: ya no se veían obligadas a utilizar incómodos y antihigiénicos paños en su menstruación, ya podían planificar sus embarazos, ya podían demostrar en el entorno laboral que eran igual de válidas que los varones. El patriarcado no lo inventaron los hombres blancos con intención opresora, vino dado por las circunstancias sociales de la misma manera que está desapareciendo conforme éstas van cambiando, y no falta mucho para que desaparezca totalmente. Si le dejan las feministas, claro está, que son hoy día el único colectivo interesado en perpetuar el patriarcado eternamente, y qué quieren que les diga, no deja de ser curioso.

jueves, 3 de enero de 2019

Breve historia del saber





Apasionante esta historia del saber, aunque breve lo que se dice breve… no sé yo. El libro tiene 504 páginas en las que el autor desgrana los entresijos de la ciencia, la filosofía, la historia, la religión, la lingüística, la sociología, la política y las siempre complicadas relaciones entre todas ellas. Interesante y ameno, cedamos la palabra al autor y disfrutemos con estas pildoritas de su obra.

“El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.” ¿Es que se pueden resumir mejor las enseñanzas de Jesús que con esas maravillosas y terribles palabras?

“El chino escrito emplea miles de signos diferentes para transcribir sus miles de sonidos distintos, cada uno de los cuales tiene un significado específico. El inglés tiene tantos sonidos distintos como el chino, y probablemente más palabras y significados, pero sólo hacen falta veintiséis signos para escribir todas las palabras del lenguaje. El alfabeto es tan eficiente que te deja sin habla.”

“Es adecuado definir la ciencia como ‘pensar sobre el mundo a la manera griega’. Es por eso que la ciencia nunca ha existido fuera de los pueblos que recibieron al influencia de Grecia.”

“Hay que concederles a los pitagóricos que no negaron lo que habían descubierto. Lo encararon y admitieron que tenía que haber algún profundo desequilibrio en alguna parte. Hacía falta mucho valor para eso.”

“Y existen múltiples tipos y grados de números que son todavía más complicados que los imaginarios, y según los matemáticos, todavía más bellos.”

“La idea de que esos dos excelentes caballeros murieran el mismo día y fueran juntos al cielo, es una idea tan seductora y atrayente que los hechos, fueran cuales fueran, no deberían contrariarla.”

“¿Qué importa que el sueño sólo existiera en sus mentes?¿Acaso no es ése el lugar de los sueños?”

“Los nativos solían convertirse, pues la potencia de fuego de los europeos era un argumento teológico difícil de rebatir.”

“Mire a través de mi telescopio véalo usted mismo”, le contestó Galileo. Y Bellarmino miró, pero no supo ver.

“La naturaleza y sus leyes se escondían en la noche;
Dios dijo, hágase Newton: y se hizo la Luz.”

“La alternativa a la guerra es la neurosis, tanto individual como de grupo, que puede volverse también intolerablemente destructiva.”

“La mayoría de la que siempre se hablaba era en realidad una minoría muy pequeña, en ocasiones formada sólo por el propio Stalin.”

lunes, 13 de agosto de 2018

Soy Pilgrim

“Por eso me has caído siempre bien, Scott, nunca permites que algo te haga daño.”


Una magnífica lección de Scott para todos los lectores, y mira que al pobre le caen por todas partes. Hace tiempo que no leía una novela de intriga que me intrigara y me fascinara tanto.

“A nadie lo han detenido jamás por haber cometido un asesinato, sino por no haber sabido planificarlo como dios manda.”

Y de eso trata exactamente esta novela, de la planificación de uno, o más bien de muchos asesinatos de una manera tan perfecta que su ejecución sólo puede ser evitada por un desplanificador de asesinatos más perfecto aún. Y ahí es donde entra en juego el protagonista de la novela, el agente secreto Scott y sus muchas personalidades, el único capaz de dar caza al malo de la peli sin despeinarse. Bueno, al malo del libro en este caso.

“Yo era un candidato perfecto para el servicio secreto. Era inteligente, siempre había sido un lobo solitario y llevaba una herida profunda en el alma.”


“El taxista debió de pensar que estaba loco, pero su religión considera razonable lapidar a una mujer por adulterio, así que me dije que estábamos más o menos en paz.”

“El creía lo que decían nuestros líderes políticos: que su objetivo era llevar la democracia a Oriente Próximo. Y como era un musulmán profundamente devoto, aquella perspectiva lo enfurecía.”

La religión de la paz…


“Nunca han aprendido la regla más importante del ciberespacio: que las computadoras no mienten, pero los mentirosos saben computar.”


“-¿Qué ocurre en Luz Brillante?
-Que torturan a la gente
-¿Nuestro país hace eso a las mujeres?
-Nuestro país hace eso a cualquiera.”

martes, 2 de enero de 2018

Hijo de Hamás

Increíble la historia de Mossab Hassan Yousef, hijo de uno de los fundadores de Hamás, que acabó trabajando para el Mossad y dejando el islam para convertirse al cristianismo. Pocos mejor que él conocen cómo funciona el radicalismo islámico y de qué se nutre el conflicto entre árabes e israelíes en oriente medio, así que sin más, le cedo la palabra.


“Sin embargo un musulmán moderado es de hecho más peligroso que uno fundamentalista, porque aparentemente parece menos dañino, y no se puede saber cuándo va a dar el siguiente paso hacia la cima. Muchos terroristas suicidas empiezan como moderados.”

La única ley que respetan los musulmanes es la islámica, definida por las fatuas o normas religiosas sobre un tema en particular. El propósito de las fatuas es guiar a los musulmanes cuando aplican el Corán a su vida cotidiana; sin embargo, como no hay un legislador central que las unifique, es el shayj de cada región quien a menudo dicta fatuas dispares sobre el mismo tema.”

“Los líderes políticos moderados como mi padre no les iban a decir a los militantes que lo que hacían estaba mal. No podía; ¿en base a qué declararían que era incorrecto? Todo el peso del Corán corroboraba lo que hacían.

Alá nos había dado la responsabilidad de erradicar a los judíos y mi padre no se lo cuestionaba, aunque él personalmente no tuviera nada en contra de ellos.”

Hamás se destruye más a sí misma desde el interior  que con todo lo que Israel pueda hacerle desde el exterior.”

“Yasser Arafat se había hecho desmesuradamente rico en su papel de símbolo internacional de las víctimas. Y no iba a renunciar a ese estatus y a asumir la responsabilidad de construir una sociedad que funcionase.”

“Sin embargo, éstos eran los mismos líderes palestinos que les habían llevado, a ellos y a sus hijos, como cabras a un matadero mientras se escabullían a una distancia prudencial para ver la carnicería desde lejos.”

“Cuando vi las imágenes de los niños palestinos celebrando el atentado en las calles de Gaza, me embargó una profunda vergüenza.” (Se refiere al atentado de las torres gemelas en 2001)

“Por supuesto ambos bandos sabían que Hamás nunca cesaría en su empeño de recuperar todo el territorio de Israel, aunque un estado palestino independiente quizá trajera la paz durante una década o dos.

Cuánta razón tiene y qué lástima me da que la tenga.

jueves, 8 de junio de 2017

Querida Oriana

Querida Oriana,

tú sí que lo sabías, y cuan maltratada fuiste en su momento por ello. A ti nadie tenía que contarte lo que es el mundo islámico y lo que pretendía y pretende el islam para con Occidente, tú habías pasado media vida visitando países islámicos y viendo todo aquello de primera mano: a las mujeres golpeadas y violadas, a los gays colgados de grúas, a los opositores políticos torturados y asesinados, a los blasfemos linchados hasta la muerte por una turba enfurecida… en nombre del islam, en nombre de lo que hoy nos venden como “la religión de la paz”. Entrevistaste a Jomeini, a los hermanos musulmanes y al cretino de Arafat, a quién sacaste tanto de sus casillas con tu buen hacer periodístico, que sólo a ti te escupió su asquerosa verdad, sólo a ti te gritó que el objetivo de la “lucha” palestina no es tener un país, ni una tierra, ni un gobierno propio, sino exterminar a los judíos de todo el mundo siguiendo el legado del tío Husseini y sus amiguitos los nazis.

Tras publicar “La rabia y el orgullo” recibiste duras críticas, insultos, amenazas, denuncias y condenas. Viste a la derecha y la izquierda italianas unirse contra ti en nombre de la tolerancia; viste al editor de tu artículo acojonarse y retractarse; oíste a alguno de tus compatriotas llamarte “facha”, a ti que a los catorce años ya luchabas contra los nazis; viste a las feministas en televisión burlándose de tu enfermedad (“ojalá tengas un cáncer ¡uy no, si ya lo tienes!”) las mismas feministas que deberían agradecerte lo que siempre hiciste por las mujeres, las mismas cretinas que para contrarrestar tu agresividad y beligerancia ponían como ejemplo de mujeres de paz a Juana de Arco y Catalina la Grande de Rusia. Vamos.

Viviste esa reacción a tu pequeño libro estando ya gravemente enferma y consecuencia de ello tuviste que encerrarte en tu casa… a escribir la segunda y la tercera parte, a morir con el dedo en la tecla y haciendo gala del par de ovarios que siempre te caracterizó.

El pequeño libro escrito hace dieciséis años es hoy una profecía que se está cumpliendo punto por punto, no te equivocaste en nada y desde allá donde estés sigues poniendo cada día una cremallera en la boca a tus detractores. No conociste las redes sociales, pero sí una página web llamada ThankyouOriana. Y hoy, viendo la pesadilla en que está sumida Europa gracias a los políticos multiculturalistas y tolerantes que nunca te tomaron en serio, no queda otra cosa que decirte. Gracias, Oriana.









domingo, 16 de abril de 2017

Golda Meir

“Para ella el feminismo era simplemente lo que pudiera ayudar a las mujeres, mientras que las reivindicaciones de las feministas radicales no le parecían más que estupideces de cara a la galería”

 
"Golda Meir, madre y reina de Israel", de Ángela Olivares
 

Sólo esa frase ya sería suficiente para que esta increíble mujer me fascinara. He aquí una feminista de verdad, que creyó en la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, que luchó para proteger a su pueblo, que hizo bien su trabajo, que llegó a donde llegó por méritos propios y a quién nadie cuestionó en ningún momento por el hecho de ser mujer. Bueno sí, los ultraortodoxos, pero raro sería que ellos no cuestionaran cualquier cosa… en todo caso, aunque Golda dijo sentirse ofendida por esos comentarios en realidad poco le afectaron. Fue una excelente Ministro de Trabajo, de Exteriores y Primera Ministro, e hizo aquello de lo que nadie más fue capaz: recaudar millones de dólares en EEUU para Israel, en una época en la que Israel no habría podido sobrevivir sin ese dinero. Aunque como buena judía no solamente recaudó, sino que mediante un proceso de inversiones acabó convirtiendo las donaciones en un negocio más que rentable para los propios donantes. Increíble pero cierto, una jugada maestra de inteligencia y política que permitió sobrevivir al país más amenazado del mundo en sus primeros tiempos, y todo gracias al ingenio y al buen hacer de Golda.

“Pero al fin y al cabo ya estaban acostumbrados a vivir en circunstancias semejantes, y nadie en Israel se puso a temblar de miedo.”

Nunca fueron fáciles las cosas para esta judía soviética, nacida en Kiev a finales del siglo XIX. Su familia sufrió la amenaza de los pogromos y tuvo que emigrar a EEUU con lo puesto, pasando hambre y penalidades; ella hubo de enfrentarse a la tradición que le marcaba cual había de ser su destino como mujer porque quiso hacer con su vida cosas completamente diferentes; cuando ya tenía una vida sin privaciones en EEUU se lanzó de cabeza a luchar por la existencia de Israel; cuando ya tuvo a Israel se ocupó como Ministra de Trabajo de dar sustento, empleo y una vida digna a los judíos que acudían de todo el mundo en oleadas a refugiarse allí… y así toda su vida. Cada reto superado la llevaba a otro más importante y más complicado de superar, pero Golda lo hacía una y otra vez.


La joven Golda
Y pagó un alto precio por ello. Su vida familiar se resintió, amó a su marido pero tuvo que pasar casi todo su matrimonio separada de él y viajando por el mundo para hacer su trabajo, y el único autorreproche que se hacía durante toda esa vorágine que fue su vida  era no tener más tiempo para pasar con sus hijos y nietos. Espero que la consolara el saber la enorme cantidad de hijos y nietos que pudieron seguir vivos gracias a ella, porque a Golda Meir se la llama la “madre de Israel” y no sin motivo. Sólo el azar hizo que estuviera presente en la proclamación de independencia de Israel el 14 de mayo de 1948, pero qué injusto hubiera sido el azar de no haberlo hecho posible, porque sin quitar mérito a ninguno de los otros padres fundadores, estoy segura de que si no hubiera existido Golda Meir tampoco habría existido Israel.

La independencia se proclamó deprisa y corriendo, en una sala diminuta con apenas 200 personas presentes y en el mayor de los secretos, porque la guerra que los árabes iban a declarar siete horas después por desgracia ya venía siendo un hecho desde hacía años, y los judíos sabían que no habría un respiro y que la mejor opción para encarar esa guerra era unificar en un ejército legalmente constituido a todos los grupos paramilitares que andaban combatiendo los ataques árabes, cada uno por su cuenta y no pocas veces enfrentándose entre ellos. No era nada fácil esa tarea pero se hizo, y así nació el que sigue siendo el mejor ejército del mundo, el israelí, el Tzahal.



“Eran 650.000 judíos que deberían enfrentarse a cinco ejércitos árabes del exterior y a un millón de árabes que ya estaban dentro, en Palestina. Las perspectivas no eran muy alentadoras, pero una vez más no se oyó a nadie sugerir la posibilidad de dar un paso atrás.”


El Museo de la Independencia, en la actualidad
En mi último viaje a Israel tuve la ocasión de visitar el Museo de la Independencia en Tel Aviv, que no es otra cosa que aquella diminuta sala donde Ben Gurión leyó la Declaración de Independencia. Se ha mantenido tal cual estaba: las sillas de madera, el retrato de Theodor Herlz, las banderas y los micrófonos de hace 70 años. Para el momento de la ceremonia se había contratado a una orquesta que iba a tocar la Hatikva, pero algo pasó con los músicos que no empezaron a tocar cuando debían. No importó, los asistentes la cantaron a capella, declararon la independencia, estrenaron con lágrimas y abrazos su nuevo país, y finalmente la orquesta estuvo lista para que todos volvieran a interpretar con música la Hatikva, la Esperanza, que en ese momento se había convertido en realidad y en el himno oficial de Israel.

Gracias a las nuevas tecnologías tengo un vídeo grabado con un móvil en el que un grupo de los compañeros de viaje cantamos la Hatikva dentro del Museo de la Independencia.  Me emociono cada vez que lo veo y recuerdo lo que significa, me emociono de puro agradecimiento a toda esa gente que lo hizo posible, y a la que lo sigue haciendo posible. No cuelgo aquí el video porque quiero respetar la intimidad de mis compañeros, pero lo guardo como oro en paño y recordaré toda mi vida ese momento.

“My policy is to keep my people alive”

“Mi política es mantener viva a mi gente”

Golda Meir siendo Primer Ministro de Israel, al ser preguntada por las objeciones (de los pro-árabes, cómo no) a su política.

Mi amiga Miren suele contar con mucha emoción que de pequeña, cuando veía a Golda decía que era su abuela. La entiendo perfectamente, yo cuando la veo y sobre todo después de haber leído esta magnífica biografía, siento que Golda Meir fue, y es, y será siempre la abuela de todos.

David Ben Gurion y Golda Meir


domingo, 21 de febrero de 2016

Contra el feminismo

“Ahora que las mujeres pueden ser iguales, algunas no quieren serlo. El techo que lo impide no es el de los hombres, como denuncia el feminismo, es el de las propias mujeres. Las mujeres que desean gustar pero no quieren decidir. Las que quieren igualdad pero no responsabilidad.”


Ya era hora de que alguien escribiera este libro, tan políticamente incorrecto y cuyos preceptos comparto plenamente. Ahora entiendo mucho mejor por qué las feministas militantes me odian, igual que deben odiar a la autora del libro, igual que odiaron y amenazaron en su día a Oriana Fallaci. Nosotras aceptamos que hombres y mujeres somos diferentes, ni mejores ni peores, ni superiores ni inferiores, simplemente diferentes. Por supuesto en un mundo civilizado tenemos que tener los mismos derechos y oportunidades, pero resulta que los derechos conllevan obligaciones y que la discriminación positiva es igual de mala que la negativa. Y ahí es donde el feminismo institucionalizado patina, convirtiéndose en el más puro y repugnante machismo paternalista. Vayamos por partes.

Lo que básicamente plantea la autora de este libro es que sí, claro que hay discriminación hacia las mujeres, no sólo en países subdesarrollados, también en el moderno y feminista occidente pero ¿es siempre culpa de los hombres? ¿no somos acaso las mujeres responsables de nuestras actitudes, de nuestra formación, de nuestro rendimiento laboral, de que las tareas de la casa sean compartidas?

“Lo que está sucediendo es que cuando las mujeres pueden elegir por fin cualquier camino, el de la vía exclusivamente matrimonial o el de la profesional, algunas siguen eligiendo la matrimonial o la siguen primando sobre la profesional. Sencillamente porque la matrimonial aún asegura el estatus a las mujeres.”

Y aclara la autora que tan digna y respetable le parece una vía como otra mientras la mujer sea libre de elegir, pero que se trata de una opción voluntaria, y no de un hecho discriminatorio. No podemos quejarnos de que hay menos mujeres profesionales cuando un gran número de mujeres, formadas académicamente para ser profesionales, eligen quedarse en casa cuidando de su marido y de sus hijos. Es su derecho y una buena elección, pero desde luego nadie las está discriminando.


Y ahora vamos con mi tema peliagudo favorito, ése que me hace distanciarme de la militancia feminista-izquierdosa una y otra vez: el islam y el velo. No puedo entender que alguien que despotrica de la iglesia católica por machista y retrógrada a continuación simpatice con el islam y defienda a capa y espada los derechos de los musulmanes, ignorando que, tal y como dicta su religión, en esos derechos se incluye pegar a las mujeres y obligar a sus hijas a llevar velo.

 “…conocida por apoyar el uso del velo en las musulmanas, el símbolo más conocido de la discriminación de una buena parte de las mujeres del mundo.”

“Nada tiene que ver con la libertad de elección de las mujeres, sino con la obligación, en algunos casos legal y en otros moral y social, de cubrirse por su condición de portadoras de posible pecado y vergüenza para sus familias.”

“En los países occidentales, donde las leyes son igualitarias para hombres y mujeres, muchas familias musulmanas se encargan de que la sociedad, es decir, la familia, la comunidad musulmana, ejerzan la presión, o en bastantes casos la violencia necesaria, para que las “señas de identidad cultural” se cumplan a rajatabla.”.

Y ése es el verdadero problema. Porque a mí, el hecho de que una señora musulmana y  adulta decida libremente llevar velo me puede repatear, pero no seré yo quien se lo reproche si es su decisión. El problema son las mujeres que no son libres de quitarse el velo ni siquiera en occidente porque se juegan la vida. Y lanzo por ellas el grito amargo que no lanza la militancia feminista-izquierdosa: esas mujeres también tienen derecho a vestirse como les dé la gana y han de estar protegidas de la violencia familiar que sufren, no sólo por parte de sus parejas, sino por parte de sus padres, hermanos e incluso madres. No, ni su identidad cultural ni los derechos de sus familiares están por encima de su propia libertad como ciudadanas, y cualquier feminista de verdad debería defenderlas con toda la fuerza con que defiende el aborto y a las mujeres maltratadas siempre que el maltratador sea hombre. Las demás maltratadas también existen y sólo las borregas de FEMEN se atreven a ponerse en tetas y protestar por ello en un congreso islámico, el resto del feminismo-izquierdismo, todos calladitos y calladitas.

Las FEMEN, haciendo de las suyas. Al menos hay que reconocerles el mérito de ser las únicas feministas que se atreven a enfrentarse al islam.

“El islam, por sí solo, es feminista. El hombre está obligado a mantener a la mujer, y ella se ve así liberada para poder cuidar a los niños”
Kamila Toby III Congreso del Feminismo Islámico

la autora añade con ironía: “¡Ah! Ya lo hemos entendido”, y desde luego no le falta razón, hay que ver que a gusto se quedó la Kamila ésta de las narices. Venga ya señora, feminista es que la mujer pueda elegir y que los padres se hagan cargo del cuidado de sus hijos en la misma medida en que lo hacen las madres, pero ¿usted en qué mundo vive? Claro, en el mundo islámico, se me había olvidado por un momento.

“Por eso las mujeres libres de los países democráticos y liberales tenemos, en efecto, miedo al islam, miedo a su discriminación de las mujeres y miedo a la justificación de la discriminación realizada desde algunos medios progresistas occidentales. Tantos años de luchas feministas… para volver al pasado, vía identidad cultural.”


Por eso la islamofobia NO EXISTE, ya que como todo el mundo sabe las fobias son miedos irracionales, absurdos y sin razón, que sólo sirven para complicar tremendamente la vida de quien las padece. El miedo al islam es completamente racional y tiene una razón de ser clarísima: bajo el islam las mujeres pierden su libertad y sus derechos, bajo el islam no se puede elegir nada que no sea el islam, y el islam desgraciadamente está arrasando Europa y todo occidente. Motivos más que de sobra para tener miedo, pero sobre todo para dejarse de corrección política, levantar la voz y actuar.

Hayrunisa y esposo
Y terminamos el tema islámico con uno de los párrafos más brillantes del libro que nos ocupa:
“Hayrunisa Gül (esposa de Abdulá Gül, presidente de Turquía en 2007) manifestó en su propia defensa que su velo cubre su cabello, no su cerebro. Efectista y muy mentirosa frase de la primera dama que pretende hacernos creer que una mujer que, como ella, cree en eso de que las mujeres son peligrosos y pecaminosos objetos de lujuria a diferencia de los hombres, es una mujer cuyo cerebro es independiente del velo. Si el velo está sobre esos cabellos es porque esta mujer está más que convencida de su función pecaminosa en el islam. Su cerebro es un cerebro profundamente socializado en la desigualdad, que cree y practica la desigualdad.”

No se puede decir más alto ni más claro.


Auguste Rodin y Camille Claudel
“El exceso de materia gris y un trabajo que otorga prestigio social no son precisamente los atributos que más buscan ellos en una mujer.”

“Seguramente él se enamoró de su intelecto y sin embargo necesitó sentirse superior a ella, percibir que era ella la que aprendía de él, que él dirigía, que él era el maestro y que ella nunca le podría superar.”

La inteligencia masculina se valora como un rasgo muy deseado, la inteligencia femenina sigue dando miedo y siendo objeto de burla por parte de mucha gente. Por eso a los hombres les gusta una mujer independiente con su poderío y melena al viento, pero a la hora de compartir su vida con una mujer… mejor que sea bien modosita y se quede en casa, no vaya a ser que salga por ahí y encuentre a otro que le guste más. Inseguridad masculina y mujeres que se vuelven modositas porque saben que si no lo son, lo tendrán mucho más difícil a la hora de encontrar pareja masculina. Europa siglo XXI, aunque no lo parezca.

“Algunos han bautizado la violencia de género con el concepto de terrorismo machista. El terrorismo es una violencia de tipo político, que justifica sus crímenes con motivos políticos y que persigue objetivos políticos, por eso el terrorismo machista no existe. La violencia machista sí.”

“Entre otras cosas porque las mujeres no denuncian, o no toman las medidas de autoprotección recomendadas una y otra vez por las autoridades. De las 51 mujeres muertas, sólo 16 habían denunciado a su agresor; de esas 16, una retiró la denuncia y sólo diez solicitaron al juez medidas de protección. Nueve las obtuvieron; de esas nueve, tres pidieron que se les retirara la protección y otras tres la quebrantaron directamente.”
Delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, año 2006.

Otro tema peliagudo en la España actual, de los que hacen saltar garras feministas a troche y moche. Dejemos claro para empezar, que cualquier persona que esté sufriendo violencia en el seno de su hogar debe estar protegida y defendida con todos los medios que la sociedad pueda poner a su alcance. No hay otra opción cuando la violencia se ha cronificado y la persona que la sufre se ha convertido en alguien completamente indefenso. Ahora bien, esa situación no se produce de un día para otro, se trata de un proceso largo que debe ser identificado en sus primeros estadios y que debe cortarse de raíz en cuando sea identificado. Y ahí entra en juego la responsabilidad de cada persona antes de ser maltratada o cuando empieza a serlo. En cuanto alguien te pone la mano encima hay que tener muy claro que no, no te quiere, no va a cambiar, no está arrepentido aunque te traiga flores, esa situación sólo puede ir a peor y hay que poner remedio antes de que se complique más aún. No pretendo juzgar a nadie de manera particular, pero de verdad que no se puede poner una denuncia por maltrato y a continuación quebrantar las medidas de protección que te asigna un juez, eso no se puede. En ese momento la víctima pasa a ser cómplice del maltratador, con todo lo que eso significa, y por difícil que sea de aceptar para las personas que viven esa situación.

Estos días de campaña electoral, escuché a representantes de diversos partidos defender la actual ley que regula la violencia de género, ésa que criminaliza al varón y sobreprotege a la mujer, defenderla en base a que venimos de una sociedad machista y patriarcal, y hay que compensar a las mujeres por ello. Ya hablé largo y tendido de este tema en otro post  (http://azenialegustaescribir.blogspot.com.es/2012/02/violencia-de-que-genero.html) y no quisiera repetirme, pero sí dejar claro que en mi opinión, esa actitud sólo sirve para prolongar el machismo, sólo que ahora de forma paternalista que al fin y al cabo es lo mismo. “Protejamos a capa y espada a las mujeres, esos seres miedosos e indefensos, que no son capaces por sí mismas de poner una denuncia y ser consecuentes con ello, que vuelven una y otra vez con su maltratador porque las pobres sin un hombre al lado no son nada, y prefieren tener un hombre al lado aunque les pegue”. Ése es, en mi opinión, el sucio trasfondo de la ley de Violencia de Género tal y como existe actualmente.

“Me parece que el canon estético de la extrema delgadez es una de las expresiones más claras de la búsqueda de ese tipo de feminidad: la de la mujer frágil, delicada, insegura, aniñada. La mujer necesitada de la protección de un hombre fuerte, poderoso y seguro, la mujer que quiere cumplir con sus fantasías de la princesa rescatada.”

Modelo de pasarela

Persisten los estereotipos, el hombre protector y la mujer frágil y necesitada de esa protección. Pero mucho ojo, que a veces sin darnos cuenta somos las mismas mujeres quienes los perpetuamos. Cuando aceptamos que nos impongan lo que la autora llama “el canon estético de la extrema delgadez” no sólo estamos maltratando nuestro cuerpo y nuestra salud, también nuestra autoestima como mujeres. ¿Por qué nos parece más atractiva una modelo que una jugadora de rugby, por qué damos por sentado que a los hombres también se lo parece, por qué es normal que en cualquier tienda de ropa haya tallas de modelo, pero no de jugadoras de rugby? Para empezar porque vivimos en una sociedad un poco imbécil a ese respecto, todo hay que decirlo, pero también porque las mujeres lo consentimos en vez de alzar la voz. Si en lugar de ponernos a dieta aprendiéramos a coser nuestra propia ropa de nuestra propia talla, ésa que no encontramos en las tiendas, quizá cambiarían las cosas. Las clientes somos nosotras y los fabricantes de ropa han de adaptar su catálogo a nuestros cuerpos, no somos las mujeres quienes hemos de adaptar nuestros cuerpos a sus catálogos. Yo me declaro objetora de conciencia y boicoteadora oficial de cualquier tienda que no tenga ropa de mi talla. Ahí no entro ni a comprar un pañuelo, por principios.

“Las mujeres más batalladoras por la igualdad descalificaron a Margaret Tatcher porque, decían, no actuaba como una mujer. Tenía poder, sí, pero parecía un hombre, un hombre con faldas. Ha sido uno de los discursos más machistas que las feministas han hecho sobre una mujer poderosa.”


“El hombre interesante es aquel que ha logrado algo, independientemente de su aspecto físico. La mujer interesante es la bella, la que posee un aspecto físico privilegiado, al margen de lo que haya hecho en la vida.”

Y que, como veremos unas líneas más adelante, suele estar casada con el hombre interesante que ha logrado algo, y suele pasearse de su brazo orgullosa de sus logros  ¡¡¡los de ella!!!

“Según el director de un diario de uno de los países más avanzados del mundo, Francia, la emancipación femenina está representada ahora por mujeres como Cécilia Sarkozy, que han elegido como papel en la vida el de esposas de su marido, mujeres de las que desconocemos formación, profesión o actividad laboral alguna.”

“Están en la mismísima cúpula del Estado y mandan más que las ministras. Conclusión, y mensaje para las nuevas generaciones de mujeres: no olvidéis que, también en política, las esposas llegan mucho más lejos que las propias políticas. Chicas, no hagáis carrera política, hacedla matrimonial. Conquistad, como Cécilia, al hombre más poderoso de vuestro país.”

El ex-presidente Sarkozy y sus dos ex-modelos

Como ya es de dominio público, el presidente Sarkozy estando aún en funciones, sustituyó en su corazón y en su cama a la ex-modelo Cecilia por la ex-modelo Carla Bruni, y se quedó tan ancho. Habría que oír a más de uno y a más de una si a la señora Merkel se le ocurriera pasearse por Europa con un yogurín veinte años más joven y hecho un pincel allá donde aparezca un fotógrafo. Habría que oír a la Merkel si en una entrevista política, alguien le preguntara por su yogurín y no por su política. Pero mira, si es al revés a todo el mundo le parece perfecto.

“La historia de los crímenes terroristas no puede entenderse sin el aliento de sus familias, en buena medida de las mujeres de sus familias, de sus madres. Hay muchas madres llenas de sangre en ETA.”

“Ahotsak es un grupo de mujeres de las que creen que las mujeres pueden hacer aportaciones específicamente femeninas a la paz, a la resolución de conflictos. Siempre que dejen su propio bando y se avengan a dialogar con el bando de los terroristas.”

Le llama mucho la atención a la autora, y también a mí, esa complacencia que exhiben algunos movimientos feministas hacia los terroristas, esa facilidad para el perdón y la comprensión, esas peticiones de diálogo y negociación, ese dar por sentado que hablando se soluciona todo. Llama la atención para empezar por la desfachatez que supone de cara a las víctimas del terrorismo, pero sobre todo por el trato que se da al asesino-terrorista comparado con el que se da al asesino-de su mujer. ¿Alguien se imagina a algún grupo feminista promoviendo el diálogo y la comprensión hacia los maltratadores o violadores? Para esos castración y pena de muerte, para los etarras o yihadistas, comprensión y diálogo. Glorioso nenas, glorioso.

“El pacifismo genético femenino tiene, como otros muchos pacifismos, una incompatibilidad quizá también genética con Estados Unidos, país con el que se emplea una agresividad siempre llamativa en un grupo pacifista.”

Es que a mí lo del pacifismo genético femenino me da tanta risa… no sé quien lo inventó pero me gustaría saberlo para contarle la historia de Erzsébet Báthory y de tantas Erzsébets que plagan la historia, sean famosas o no. Anda que no hay mujeres que se comportan de manera sádica, que comenten crímenes, que maltratan a sus hijos o a quien se les ponga delante… anda que no hay. Pero las feministas a lo suyo.

Erzsébet, la Condesa Sangrienta
“Nuevamente todas las contradicciones de la revolución de la igualdad se agolpan en las mesas de las mujeres. Reivindicación de la igualdad por un lado, y preferencia por la desigualdad cuando ésta resulta conveniente, más cómoda y ventajosa.”

La discriminación positiva, la que se supone que nos tiene que salvar a las mujeres de esa sociedad patriarcal y machista que todavía colea en la España del siglo XXI, y que en mi opinión hace más mal que bien. Porque sinceramente, opino que no hace ningún bien. Cuando las chicas entran gratis a una discoteca donde los chicos pagan ¿de verdad creemos que es un trato de favor hacia ellas? en realidad lo que pasa es que las consideran ganado, carnaza para los machistas ávidos que pagarían el triple de lo que vale esa entrada con tal de tener la oportunidad de arrimarse. Vamos, que yo ya no tengo edad, pero si la tuviera ni loca entraba en una discoteca así. Cuando en un divorcio la mujer se queda con la casa familiar y además el marido está obligado a pasarle una pensión para ella, más la de los niños ¿de verdad creemos que eso es la lucha contra la sociedad patriarcal? en realidad la ley está considerando que esa mujer es incapaz de vivir sin un hombre que la mantenga, y hasta que no encuentre a otro, pues que la mantenga el ex por ley. Cuando montones de padres divorciados se encuentran con un auténtico muro de dificultades a la hora de pedir que la custodia de los hijos sea compartida, ¿de verdad creemos que es para favorecer a las mujeres? en realidad el juez está dando por sentado que el cuidado de los hijos ES el trabajo de la madre y no el trabajo del padre, cargándose de un plumazo las campañas gubernamentales para que las tareas del hogar sean compartidas y el cuidado de los hijos también. Campañas apoyadas a gritos por los grupos feministas, que en cuanto se dan la vuelta exigen que la custodia de los hijos sea siempre para la madre. La igualdad por el forro.

Ava Gardner
“El animal más bello del mundo. Si los más bellos animales del mundo abren la boca, aquello que digan tendrá un interés muy limitado, puesto que, como ya es sabido, los animales se caracterizan por unas acusadas limitaciones intelectuales.”

Y sin embargo cuánto orgullo rezumaba Ava Gardner después de ser calificada de esta guisa, y cuántas envidias despertó siempre en las mujeres menos bellas y menos animales del mundo…
 
“Incluso para las mujeres más cultivadas y avanzadas, el sexo está limitado en su tratamiento a lo socialmente correcto para la condición femenina. Y lo socialmente correcto es diferente para hombres y para mujeres.”

Y con ello volvemos a una vieja conocida, la doble moral que todavía impera campando a sus anchas por las vidas de nuestros jóvenes. Todavía hoy, si un hombre y una mujer tienen sexo libremente y sin que ello implique un compromiso, al día siguiente ella es una puta y él, un machote. Cada vez menos, afortunadamente, pero todavía. Y lo que más gracia me hace es que los hombres no se dan cuenta de que esa actitud les priva de numerosos encuentros sexuales descomprometidos, que parece ser lo que más desean en el mundo. Cuando un macho ibérico menosprecia a una mujer porque no le ha puesto grandes problemas a la hora de tener sexo, y ella se entera (inciso: ella SIEMPRE se entera, tarde mucho o poco. Chicos, no penséis que no van a llegar a su oído vuestras gañanadas, porque van a llegar), cuando ella se entera decíamos, a ese hombre en concreto se le ha acabado el chollo y a los que vengan detrás puede que también. A la mujer le gusta el sexo como al que más y a la que más, pero si a cambio de tener sexo ha de sentirse insultada, pues a la próxima igual se lo piensa un poco con el correspondiente desengaño del macho ávido de sus encantos. Y ahora es cuando algún cretino suelta “es cierto, pero el polvo ya te lo has llevado”. O no, querido. Te lo has llevado si eres el causante del primer desengaño de la fémina en cuestión ¿por qué no te paras a pensar la de veces que llegaste el segundo, el tercero, el cuarto… y te quedaste con la mano dolorida de pasarla por la pared? “Anda, pues es verdad, no lo había pensado” Ése va a ser el problema, que se os baja la sangre y no pensáis…

“La idea de la mujer con un comportamiento sexual desconectado de los sentimientos, semejante al de los hombres, ha producido y produce un enorme temor a los hombres. Esa posibilidad hace de las mujeres unos seres tan independientes y potencialmente tan infieles como ellos.”



La verdad es que este “feminismo” da miedito, mucho. ¿En serio me está maltratando alguien que me hace sentir triste? Pues habría que incluir a unos cuantos escritores con cuyos libros he llorado a lágrima viva ¿les puedo denunciar a todos por violencia machista? Vamos a tener un problema, muchos de ellos son mujeres, ¿les puedo denunciar por violencia feminista? ¿En serio vamos a hablar de machismo si un camarero le sirve mi cerveza a mi acompañante masculino? ¿qué pasa, no hay suficiente machismo de verdad en el que emplear nuestro tiempo y nuestras energías?

En fin, que me parece muy valiente Edurne Iriarte al señalar sin tapujos aquellos detalles mediante los que se perpetúa una sociedad machista, a la vez que los errores e hipocresías del feminismo institucionalizado, que a veces se muestra demasiado parecido o incluso bastante peor que aquello que intenta remediar.







Impresionante

  No soy fácil de impresionar literariamente hablando. De mis 54 años, llevo los últimos 51 leyendo como una posesa (no me preguntéis cómo a...