miércoles, 14 de julio de 2021

Rebelión en la granja



Este libro va de unos animalitos que, hartos de la opresión a la que los somete el granjero y por extensión toda la especie humana, montan una Revolución. Echan al granjero de su granja y deciden autogobernarse en libertad. Los cerdos, que además de tener unas patas sabrosísimas son muy listos, dirigen la Revolución y serán ellos quienes con su sabio criterio, repartan la comida al resto de animales que trabajarán de sol a sol en el campo, para entregar a los cerdos toda su producción. Nadie poseerá nada (excepto los cerdos), todo será de todos (bueno, será de los cerdos que con su benevolencia darán a cada cual lo que necesite) y no habrá leyes impuestas por ningún granjero humano (serán impuestas por los cerdos, pero sólo para garantizar que después de haber satisfecho sus propias necesidades, el resto será repartido de manera ecuánime entre los demás animales


Pero las cosas se tuercen cuando los cerdos descubren que no tienen la menor idea de cómo se gobierna una granja, ni de lo que hay que hacer para que ésta produzca alimentos. La comida comienza a escasear y los demás animales a dudar de la bondad y sabiduría de los cerdos, aunque puede que ya sea tarde…


Lo dicho, este libro va de unos animalitos, cualquier parecido con sistemas políticos que han fracasado una y otra vez a lo largo de la historia, es pura coincidencia.



“Una furibunda diatriba contra el totalitarismo y un lúcido examen de las manipulaciones que sufre la verdad histórica en los momentos de transformación política”



“Nunca hagáis caso cuando os digan que el Hombre y los animales tienen intereses comunes, que la prosperidad de uno es también la de los otros. Son mentiras”



“Los cerdos en verdad no trabajaban, pero dirigían y supervisaban a los demás. A causa de sus conocimientos superiores, era natural que ellos asumieran el mando”

El problema es que los conocimientos superiores son únicamente avalados por la palabra de los propios cerdos, que nunca estudiaron ni nada parecido, pero dicen tener conocimientos superiores a los demás. ¿De dónde salen esos conocimientos? se preguntarán algunos… de nuestra condición de cerdos, responderán los cerdos.



“Nuestro único objeto al comer estos alimentos es preservar nuestra salud, está demostrado que estos alimentos contienen substancias absolutamente necesarias para la salud del cerdo. Nosotros, los cerdos, trabajamos con el cerebro. Toda la administración y organización de esta granja depende de nosotros. Día y noche estamos velando por vuestra felicidad, por vuestro bien tomamos esa leche y comemos esas manzanas”

Cuando la comida escasea, el que parte y reparte se queda con la mejor parte, eso los cerdos lo saben muy bien.



“Cuando algo andaba mal se hizo habitual atribuírselo siempre a Snowball"


"Porque tenemos motivos para creer que algunos agentes secretos de Snowball están entre nosotros y al acecho en este momento”

Siempre hay algún enemigo de los cerdos que se empeña en hacerles la vida imposible, envidioso seguramente de la gran calidad de vida que disfrutan aquellos que son gobernados por cerdos. Y ese enemigo es al que se echa siempre la culpa de todo.



“Algunos animales recordaron, o creyeron recordar, que el sexto mandamiento decretaba: ningún animal matará a otro animal… se tenía la sensación de que las matanzas que habían tenido lugar no concordaban con aquello”



“Se le nombraba siempre en forma ceremoniosa como “nuestro Líder, camarada Napoleón” y a los cerdos les gustaba inventar para él títulos como “Padre de todos los animales", “Terror de la humanidad”, “Protector del rebaño de ovejas”, “Amigo de los patitos” y otros por el estilo”

Otra afición archiconocida de los cerdos es poner nombrecitos cursis y benevolentes al cerdo tirano de turno.



“Pero Squealer logró convencerlos de que sus recuerdos estaban equivocados”

¿Vas a saber más tú lo que te conviene que un cerdo? vamos hombre.



“Ciertamente, fue necesario hacer un reajuste de las raciones. Squealer siempre mencionaba esto como reajuste, nunca como reducción”



“Pero si bien no faltaban penurias que aguantar, en parte estaban compensadas por el hecho de que la vida tenía mayor dignidad que antes. Había más canciones, más discursos, más desfiles”

En mi casa no comemos, pero nos reímos mucho. Y si encima desfilamos, pues ya es el acabose.



En la Granja de los Animales, dirigida y gobernada por los cerdos, todo el mundo tiene derecho a la vida… mientras sea capaz de producir el alimento que consumen los cerdos. La jubilación es una de las eternas promesas que nunca se cumplen en las sociedades porcinas, y si no que se lo digan al viejo Bóxer.



“La verdadera felicidad, dijo él, consistía en trabajar mucho y vivir frugalmente. De algún modo parecía como si la granja se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales mismos, exceptuando, naturalmente, a los cerdos y a los perros. De cualquier manera, ni los cerdos ni los perros producían nada comestible mediante su propio trabajo; eran muchos y siempre tenían buen apetito”



“Allí no había nada excepto un solo Mandamiento que decía: TODOS LOS ANIMALES SON IGUALES, PERO ALGUNOS ANIMALES SON MÁS IGUALES QUE OTROS”

Adivine el lector quienes son los animales iguales, igualísimos y más iguales que nadie.



“Los animales asombrados pasaron su mirada del cerdo al hombre y del hombre al cerdo, y nuevamente del cerdo al hombre, pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro”

Y eso que el cerdo era el que les iba a librar a todos de la opresión del hombre. Vivir para ver.






martes, 28 de julio de 2020

Historia del mundo contada para escépticos




Eslava Galán nunca decepciona, eso lo sabemos desde hace tiempo sus acérrimos lectores, y esta Historia del Mundo contada por el historiador más escéptico habido y por haber, no sólo no decepciona, sino que encandila. Con su facilidad para la narración, su incorrección política, su espíritu divulgativo y esa guasa andaluza que Dios le dio, Eslava nos hace pasar a sus lectores un rato de lo más agradable, sumado a todo lo que aprendemos leyéndole. Dos por uno.



“El cristianismo puede que sea tan falso como el resto de las religiones reveladas o por revelar, pero la gente que lo cursó desarrolló una civilización superior, con todos sus fallos, al resto de las civilizaciones. Por esto éste es un libro cristocéntrico, eurocéntrico o incluso etnocéntrico, exaltador de la civilización occidental nacida en Europa y de su expansión mundial”


Empezamos bien, por si no había bastantes motivos para que el progrerío le tuviera ojeriza, pero como diría Galileo “¡ma si muove!” Vamos que tiene más razón que un santo.



“Ahora un pequeño aperitivo para que se vea cómo somos cuando nos sentimos técnicamente superiores y hay algo que robar al vecino”



“Como ocurrirá milenios más tarde con el Imperio romano y ocurre ahora en Europa, el proceso se inicia con la llegada aparentemente pacífica de oleadas de emigrantes procedentes de países menos desarrollados y termina en ocupación de las instituciones por esos extranjeros que imponen su propia forma de vida menos evolucionada a los débiles o incautos naturales”


Y dale, Eslava… se está rifando una fatwa dictada por Pablo Iglesias y tienes todos los números. Aunque también y de nuevo, más razón que un santo. Grandes civilizaciones han sido derrotadas por bárbaros, que para eso son bárbaros y han sobrevivido a base de perpetrar atrocidades más bestias que las del vecino, pero lo sorprendente es que nos dejemos, que no hayamos aprendido nada de la caída del Imperio Romano y estemos tan tranquilos viendo como unos bárbaros se apoderan de nuestra civilización para destruirla. Poco nos pasa por tontos.



“Los japoneses, gente impaciente que no se espera ni a que se haga el pescado…”



“Poco después se aprueba una ley que impide a los judíos el acceso a puestos de la administración. Los funcionarios judíos pierden el trabajo (un gran quebranto, por cierto, para la enseñanza y las universidades)”


Está hablando como era de esperar del régimen nazi, pero no fue la primera vez en la historia que una sociedad cegada por la estupidez y la codicia, decide prescindir de los judíos. Una ojeadita a la historia del mundo basta para constatar que maltratar a los judíos es un habitual mal negocio, una sociedad sin judíos no gana nada y pierde mucho. Pero a algunos no les entra en la mollera.



“Las dos Alemanias: una prosperó sobremanera gracias al sistema democrático y capitalista y la otra jamás salió de la miseria y hasta tuvo que vigilar las fronteras y levantar el Muro de Berlín para evitar que su población huyera a la otra Alemania. Este caso, unido al de las dos Coreas, comunista la una y capitalista la otra, bastan para ilustrar el fracaso de la utopía comunista”


Les toca recibir a los comunistas. Nada más que añadir.



“Los talibanes (palabra que significa “estudiantes”, entiéndase memorizadores del Corán, aunque se mantengan voluntariosamente analfabetos en todo lo demás)”


Un detalle que siempre me ha resultado muy llamativo de los estudiantes del Corán, es que lo memorizan en árabe aunque ésta no sea su lengua nativa y no entiendan una papa. En fin, me remito al párrafo sobre el cristianismo unas líneas más arriba.



“Nuestras fuerzas han sufrido ya más de cien muertos y otros tantos heridos, contrariedades a las que cabe añadir las reiteradas visitas de la ministra de Defensa Carme Chacón y del presidente Zapatero, el cual, vistiendo chaleco antibalas sobre el traje de Armani, declaró: “no estamos aquí para quedarnos”. En efecto, cumplido el expediente y realizadas las fotos, partió en avión de regreso a la mañana siguiente”


La guerra de Afaganistán es lo que tuvo, tener que lidiar a la vez con el desierto, los talibanes y Zapatero… no hay galones para pagar algo así, de verdad. Por cierto, me parece que Zapatero es para Eslava Galán lo que fue Javier Solana en su tiempo para Pérez Reverte y esto prueba una teoría muy intrínseca del espíritu humano que se me acaba de ocurrir: cuando un escritor guasón tiene ganas de cachondeo, siempre hay a mano un atontado ministro socialista que se lo pone a huevo.



Capítulo 19: Israel y los palestinos. 


Esta capítulo merece mención aparte todo él, porque no tiene desperdicio. Efectivamente, la versión que nos han contado se aleja mucho de la realidad y Eslava Galán se dedica a poner los puntos sobre las íes, sin complejos. Breve resumen para escépticos y luego, los titulares:


-no te creas lo que cuenta la prensa progre

-los judíos COMPRARON las tierras a los árabes, no se las robaron

-los musulmanes salieron de sus casas en Palestina espoleados por sus dirigentes, no debido a que los judíos les echaran

-aproximadamente el mismo número de musulmanes salió de Palestina, que judíos llegaron a ella expulsados de los países árabes. La UNRWA lleva 72 años lloriqueando por los “refugiados” musulmanes; Israel dio cobijo, alimento y ciudadanía a los refugiados judíos en cuanto llegaron, sin un solo lloriqueo

-si todos los odios raciales son estúpidos, el odio a los judíos es además envidia cochina, por las cosas que son capaces de conseguir aún teniendo todo en contra


“Usted lleva años escuchando que los palestinos son inocentes víctimas de los perversos israelíes. Es el monotema de la prensa progre”


“Imagen idílica: desde un cerro, un mozalbete árabe que apacienta un rebaño de cabras contempla con curiosidad los afanes de los colonos judíos que se empeñan, con mil sudores, en cultivar las tierras bajas y pantanosas que le han adquirido al rentista turco dueño de la comarca”


“Hermanos -avisaron a sus correligionarios- retiraos a este lado de la frontera. Ya regresaréis a vuestros hogares cuando hayamos aniquilado a los judíos.”


“Los hijos y nietos de aquel exilio cultivan el victimismo que les permite vivir de las subvenciones de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, UNRWA”


“Paradoja: Israel aceptó e integró a las comunidades judías procedentes de los países árabes, donde los musulmanes les hacían la vida imposible, pero los Estados árabes limítrofes no aceptaron ni integraron a sus hermanos palestinos”


“A las dictaduras islámicas de la región, ancladas en regímenes feudofascistas, les molesta la vecindad de un Estado moderno, libre y democrático, dotado de justicia independiente, derechos cívicos, libertad de prensa, igualdad de oportunidades, igualdad de la mujer, tolerancia religiosa y libertad de expresión (o sea, todo lo que les falta a ellos) y se sirven de él como justificación de sus carencias sociales y su retraso”


Lo dicho, envidia cochina más grande que una catedral.



“El resultado de aquella chapuza ha sido un continente repartido entre tiranos sanguinarios y corruptos (aunque eso sí, autóctonos)”


La chapuza es la colonización de África, y la puyita es resaltar el doble rasero con que se trata a los colonialistas blancos y a los dictadores africanos. Ninguno se merece un premio en derechos humanos, pero el complejo de culpa que arrastra occidente no se sabe muy bien por qué, pinta con rabo y cuernos a los malvados colonizadores y con alitas de ángel a los tiranos que agarraron el poder tras el fin de las colonias, demostrando una vez más que las vidas negras importan sólo cuando sirven para acusar a un blanco de cualquier horrendo pecado. Si los negros se matan entre ellos, ahí ya no se mete nadie, ni hay racismo, ni hay nada.


“Pero ¿acaso no constituyen la esencia misma de nuestra cultura la tolerancia y el contraste de pareceres? ¿No caben sus costumbres bajo el amable paraguas de la multiculturalidad que ya va siendo amplia como la carpa de un circo? ¿Por qué no pensar que el islam ha desembarcado en la vieja y decrépita Europa, tercamente aferrada a sus democracias liberales y a sus derechos humanos, para renovarla con la savia joven de su sangre y con las exquisitas formas de vida ancestral que su cultura aporta?”


Menos mal que no soy la única que lo piensa. Gracias, Eslava, gracias.

miércoles, 8 de enero de 2020

12 reglas para vivir, un antídoto al caos





El polémico Peterson, que la lía cada vez que abre la boca. Como es normal le han llamado “facha”, “nazi”, “homófobo” y una larga lista de epítetos que alguna gente utiliza con una facilidad más que pasmosa para autoconvencerse de que son de izquierdas, y de los más auténticos. A Peterson se la suda bastante, todo hay que decirlo, pero no deja de ser llamativo el odio y la admiración que despierta este hombre.

“Regla 4: no te compares con otro, compárate con quien eras tú antes”

De las 12 reglas para vivir, yo me quedo sin dudarlo con ésta. Nada que objetar y poco más que decir.

Porque sí, aunque no lo parezca tengo algunas cosas que objetar a Jordan Peterson. En general estoy bastante de acuerdo con sus ideas, y he de reconocer que tiene algunos argumentos absolutamente brillantes, pero también en otras ocasiones se columpia un poco. Por ejemplo:

“Si son sanas, las mujeres no quieren niños, quieren hombres. Quieren a alguien con quien competir, alguien con quien luchar. Si son duras, quieren a alguien que lo sea más. Si son listas, quieren a alguien más listo… no hay muchos hombres por ahí que puedan superarlas lo suficiente como para que les resulten interesantes.”

Aún estando básicamente de acuerdo con esta afirmación, Peterson utiliza este argumento en contra de la obligación de establecer cuotas en las universidades y los trabajos, alegando que a las mujeres les será difícil encontrar pareja si acceden en masa a los puestos de más poder y mejor remuneración. Y eso es lo que me chirría de sus comentarios, yo estoy en contra de las cuotas por sexo porque estoy a favor de que todo el mundo tenga las mismas oportunidades y de que sean las personas más cualificadas las que obtengan los puestos, independientemente de su sexo, pero claro, si alguien me dice algo como “no estudies una ingeniería, porque entonces no encontrarás un marido” puede imaginarse a donde le voy a mandar, empieza por “m”. Al mismo sitio básicamente que el 100% de las ingenieras que conozco, muchas de las cuales por cierto tienen maridos estupendos, y la que no lo tiene será porque no quiere. Además de que, francamente, no creo que la hipotética dificultad para encontrar marido consiga disuadir a alguien con dos dedos de frente de estudiar lo que le dé la gana o de trabajar en lo que le dé la gana. Así que en este caso, señor Peterson, patinazo y de los gordos. Todos estamos de acuerdo en que las mujeres suelen preferir mayoritariamente unas profesiones y los hombres otras, pero también en que en nuestras sociedades occidentales a nadie se le impide o se le dificulta acceder a una profesión u otra por razón de su sexo, así que dejémonos de absurdeces y esgrimamos como motivo la libertad de elección para rechazar las cuotas obligatorias, es un motivo que se basta y se sobra.


“Cuando puedes morder, normalmente no tienes que hacerlo. La capacidad de responder a la agresión en realidad reduce la probabilidad de tener que recurrir a la violencia.”

Acertadísima esta afirmación, muy en la línea de aquella máxima de nuestros ancestros romanos “si vis pacem, para bellum” (si quieres la paz, prepárate para la guerra). De ahí que los pacifistas me resulten a veces tan ridículos con ese empeño de evitar las guerras a toda costa, como si la lucha no fuera algo inherente al ser humano. A nadie nos gusta la guerra ni siquiera cuando la ganamos, ya lo dijo muy sabiamente Golda Meir, pero aún nos gusta menos que nos aniquilen así que más vale que aprendamos a defendernos. El mejor ejemplo es un buen artista marcial, que puede mostrar una fiereza brutal en un combate pero fuera de él será la persona más tranquila del mundo y el último que se metería en una pelea callejera siquiera accidentalmente. Ojo, he dicho un buen artista marcial, nada que ver con un mascachapas rebozado de anabolizantes. El verdadero guerrero, el de corazón y mente, sabe a lo que se arriesga y que como decía el señor Miyagi “la mejor pelea es la pelea que se evita”. Así lo enseña también mi admiradísimo Kfir Itzaki en sus seminarios de Krav Magá.

Más de mujeres y hombres…

“Y si piensas que los hombres duros son peligrosos, espera a ver de lo que son capaces los débiles.”

El concepto de “masculinidad” es otro de los temas peliagudos que no duda Peterson en abordar, tanto en su libro como en sus charlas. Y se decanta por una masculinidad más bien estilo clásico, para que nos entendamos por un hombre mucho más parecido a los actores de Spartacus que a Mario Vaquerizo, y esa es otra de las razones por las que le han atacado sin cuartel las feministas, los gais, los trans, los progres, los milennials, los posturitas crónicos y todo bicho viviente que no quiera ser llamado “facha” por alguno de estos colectivos. Debo reconocer y no será ninguna sorpresa para los lectores de este blog y el de Zenia, que a mí me gustan mucho más los hombres tipo Spartacus que el marido de Alaska, pero también es verdad que se trata de una cuestión de gusto personal, y que para gustos colores y pelucas. Por otra parte defiendo la total de libertad de cada uno para ser, vestir y expresarse como le dé la gana, y por supuesto el absoluto respeto a todas las personas, así que poco problema con estas cosas. Entre un Miguel Bosé con mallas fucsia y un Craig Parker sin camiseta, yo tengo clarísimo que me iré al catre (o me iría si pudiera, ¡qué más quisiera yo!) con Craig, pero otra gente se iría con Bosé y todos contentos, felices y gustosamente encatrados.

Por desgracia el debate no acaba aquí para Peterson, que también defiende la libertad, pero se niega a utilizar los pronombres “trans”, esos pronombres neutros (en inglés) con los que la comunidad trans exige que se identifique a sus miembros. Ese tema no se trata en el libro, pero he visto en youtube algunos debates entre Peterson y activistas trans bastante encendidos y la verdad es que me sabe bastante mal por ambas partes; no entiendo el empeño de Peterson en negarse a referirse a otras personas como ellas decidan, ni el exceso de algunos portavoces de la comunidad trans cuando afirman que están siendo asesinados porque la gente se niega a utilizar esos pronombres.


“Sabes que eres el hijo de Dios cuando tus máximas afectan incluso a las langostas”

Parece mentira pero estos deliciosos crustáceos han causado problemas y feroces críticas a Peterson. El buen hombre no ha tenido mejor idea que explicar con todo detalle cómo se ha formado la jerarquía social de las langostas a lo largo de la evolución y a continuación extrapolar algunas de sus conductas al género humano, alegando que éstas provienen de un sistema nervioso tremendamente simple y que se han mantenido a lo largo de la evolución, por lo tanto representan la parte más básica de nuestros comportamientos sociales. Qué has dicho. Feministas ofendidas por la comparación con las langostas hembras han salido en masa a arañar los ojos a Jordan, a descalificarle y a decirle que cómo se atreve. Pues se atreve porque sus argumentos tienen lógica, quizá no sean una verdad absoluta pero desde luego parecen probables. Sí, hemos evolucionado más que las langostas, de no ser así estaríamos ahora mismo untados de mantequilla y siendo devorados por algún gourmet de especie superior, pero lo que Jordan postula es que básicamente, en lo más recóndito de nuestra cavidad craneal, funcionamos para algunas cosas exactamente igual que las langostas. A la hora de alimentarnos, reproducirnos y escapar de posibles depredadores somos muy, pero que muy básicos.

“En mi Reino -dice la Reina de Corazones a Alicia- necesitas correr con todas tus fuerzas si pretendes permanecer en el mismo lugar.”

“Es mucho mejor para los seres que dependen de ti que los vuelvas competentes, no que los protejas.”

“No me gustaría que las mujeres capaces de deslumbrar con su simple presencia desaparecieran solo para que los demás no tuviéramos que sentirnos inseguros.”

“Lo mismo ocurre cuando los terapeutas bienintencionados colocan a un delincuente menor de edad entre otros adolescentes comparativamente civilizados. Lo que se expande no es la estabilidad, sino la delincuencia.”


Y aquí es cuando alguien propone que los que han cometido delitos graves estén encerrados toda su vida, o sean deportados a sus países, o directamente no se les permita entrar en un país y vivir libremente en sus ciudades. A continuación un batallón de progres aparece tirándose de los pelos, clamando “racista, racista” y exigiendo que todo el mundo tenga la segunda oportunidad que ellos dicen que merece. El resultado final… sí, es exactamente el que predice Peterson: no se expande la estabilidad, sino la delincuencia, y así nos va.


“¿No es posible que tu desprecio sea en realidad más saludable que tu compasión? ¿De verdad estás seguro de que la persona que suplica que la salven no ha decidido ya aceptar un sufrimiento absurdo porque algo así es más fácil que asumir cualquier responsabilidad? Antes de ayudar a nadie, tendrías que descubrir por qué esa persona tiene problemas.”

No hay más que remitirse a los múltiples estudios sobre la conducta de ayuda para entender esta contradicción. A todos nos ha pasado alguna vez que un amigo nos pide ayuda, se la damos de todo corazón y no sólo no la agradece, sino que a partir de ahí nos convierte en su enemigo y se dedica a hacernos todo el daño que pueda. Que no suele ser mucho, también es verdad, pero lo que cuenta es la intención. Es una sensación horrible que te suceda algo así y encima te pongas a pensar “¿qué he hecho yo para merecer esto?” porque te pones a pensarlo quieras o no. Y no es culpa tuya, sino de la intrincada mente humana y de personas que, incapaces de asumir su propia responsabilidad, buscan descargarla en el primero que pillan para luego además echarle la culpa de sus fracasos. Ya le pasó a Eva con Adán, ¿no iba a pasarnos a los demás?



“Y Adán, en su desdicha, señala directamente a Eva, su amor, su compañera, su alma gemela, y la delata. Y después culpa a Dios. Le dice: ‘la mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí’. Qué patético y qué exacto. La primera mujer llenó al primer hombre de inseguridad y resentimiento. Entonces el primer hombre culpó a la mujer y después a Dios.”

“Muchos serían víctimas de sus vecinos más celosos, resentidos e improductivos, que utilizaron sus ideales de colectivización comunista para enmascarar su propósito asesino.”


Y con el comunismo hemos topado. Si Peterson no deja títere con cabeza machacando a los defensores del patriarcado, su explicación de cómo el comunismo destruyó la Unión Soviética y Camboya es simple y certera como un dardo: la riqueza se puede repartir, el talento no. Cuando a los campesinos más talentosos se les maltrató y asesinó para arrebatarles su riqueza, la cual era fruto de su talento, dejó de haber gente que hiciera funcionar el país y éste se hundió en el hambre y la miseria. Nada más que decir, salvo que parece ser que la humanidad no aprende la lección y el comunismo sigue hoy día teniendo sus adeptos.


“Los estudios de Tajfel demostraron dos cosas: primero, que la gente es social; segundo, que la gente es antisocial.”


Con el tema del patriarcado, Peterson se muestra firme: atribuir al patriarcado la presunta opresión que sufren las mujeres, no es más que una excusa y una estupidez aunque se haya convertido últimamente en dogma de fe. Pero no es de extrañar, hay mucha gente cobrando mucho dinero por defender a las mujeres presuntamente oprimidas y si no hay patriarcado se les acaba la fiesta, así que se tiran a degüello a cualquiera que lo cuestione y mucho más a Peterson que lo tienen enfilado. En realidad, Mr. Peterson lo único que hace es explicar que lo que realmente ha oprimido a las mujeres a lo largo de los siglos han sido sus propias e inevitables funciones biológicas, y lo demuestra el hecho de que esa opresión disminuyó drásticamente con inventos como los tampones o la píldora anticonceptiva. A partir de ahí las mujeres se sintieron más libres y más cómodas: ya no se veían obligadas a utilizar incómodos y antihigiénicos paños en su menstruación, ya podían planificar sus embarazos, ya podían demostrar en el entorno laboral que eran igual de válidas que los varones. El patriarcado no lo inventaron los hombres blancos con intención opresora, vino dado por las circunstancias sociales de la misma manera que está desapareciendo conforme éstas van cambiando, y no falta mucho para que desaparezca totalmente. Si le dejan las feministas, claro está, que son hoy día el único colectivo interesado en perpetuar el patriarcado eternamente, y qué quieren que les diga, no deja de ser curioso.

jueves, 3 de enero de 2019

Breve historia del saber





Apasionante esta historia del saber, aunque breve lo que se dice breve… no sé yo. El libro tiene 504 páginas en las que el autor desgrana los entresijos de la ciencia, la filosofía, la historia, la religión, la lingüística, la sociología, la política y las siempre complicadas relaciones entre todas ellas. Interesante y ameno, cedamos la palabra al autor y disfrutemos con estas pildoritas de su obra.

“El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.” ¿Es que se pueden resumir mejor las enseñanzas de Jesús que con esas maravillosas y terribles palabras?

“El chino escrito emplea miles de signos diferentes para transcribir sus miles de sonidos distintos, cada uno de los cuales tiene un significado específico. El inglés tiene tantos sonidos distintos como el chino, y probablemente más palabras y significados, pero sólo hacen falta veintiséis signos para escribir todas las palabras del lenguaje. El alfabeto es tan eficiente que te deja sin habla.”

“Es adecuado definir la ciencia como ‘pensar sobre el mundo a la manera griega’. Es por eso que la ciencia nunca ha existido fuera de los pueblos que recibieron al influencia de Grecia.”

“Hay que concederles a los pitagóricos que no negaron lo que habían descubierto. Lo encararon y admitieron que tenía que haber algún profundo desequilibrio en alguna parte. Hacía falta mucho valor para eso.”

“Y existen múltiples tipos y grados de números que son todavía más complicados que los imaginarios, y según los matemáticos, todavía más bellos.”

“La idea de que esos dos excelentes caballeros murieran el mismo día y fueran juntos al cielo, es una idea tan seductora y atrayente que los hechos, fueran cuales fueran, no deberían contrariarla.”

“¿Qué importa que el sueño sólo existiera en sus mentes?¿Acaso no es ése el lugar de los sueños?”

“Los nativos solían convertirse, pues la potencia de fuego de los europeos era un argumento teológico difícil de rebatir.”

“Mire a través de mi telescopio véalo usted mismo”, le contestó Galileo. Y Bellarmino miró, pero no supo ver.

“La naturaleza y sus leyes se escondían en la noche;
Dios dijo, hágase Newton: y se hizo la Luz.”

“La alternativa a la guerra es la neurosis, tanto individual como de grupo, que puede volverse también intolerablemente destructiva.”

“La mayoría de la que siempre se hablaba era en realidad una minoría muy pequeña, en ocasiones formada sólo por el propio Stalin.”

lunes, 13 de agosto de 2018

Soy Pilgrim

“Por eso me has caído siempre bien, Scott, nunca permites que algo te haga daño.”


Una magnífica lección de Scott para todos los lectores, y mira que al pobre le caen por todas partes. Hace tiempo que no leía una novela de intriga que me intrigara y me fascinara tanto.

“A nadie lo han detenido jamás por haber cometido un asesinato, sino por no haber sabido planificarlo como dios manda.”

Y de eso trata exactamente esta novela, de la planificación de uno, o más bien de muchos asesinatos de una manera tan perfecta que su ejecución sólo puede ser evitada por un desplanificador de asesinatos más perfecto aún. Y ahí es donde entra en juego el protagonista de la novela, el agente secreto Scott y sus muchas personalidades, el único capaz de dar caza al malo de la peli sin despeinarse. Bueno, al malo del libro en este caso.

“Yo era un candidato perfecto para el servicio secreto. Era inteligente, siempre había sido un lobo solitario y llevaba una herida profunda en el alma.”


“El taxista debió de pensar que estaba loco, pero su religión considera razonable lapidar a una mujer por adulterio, así que me dije que estábamos más o menos en paz.”

“El creía lo que decían nuestros líderes políticos: que su objetivo era llevar la democracia a Oriente Próximo. Y como era un musulmán profundamente devoto, aquella perspectiva lo enfurecía.”

La religión de la paz…


“Nunca han aprendido la regla más importante del ciberespacio: que las computadoras no mienten, pero los mentirosos saben computar.”


“-¿Qué ocurre en Luz Brillante?
-Que torturan a la gente
-¿Nuestro país hace eso a las mujeres?
-Nuestro país hace eso a cualquiera.”

martes, 2 de enero de 2018

Hijo de Hamás

Increíble la historia de Mossab Hassan Yousef, hijo de uno de los fundadores de Hamás, que acabó trabajando para el Mossad y dejando el islam para convertirse al cristianismo. Pocos mejor que él conocen cómo funciona el radicalismo islámico y de qué se nutre el conflicto entre árabes e israelíes en oriente medio, así que sin más, le cedo la palabra.


“Sin embargo un musulmán moderado es de hecho más peligroso que uno fundamentalista, porque aparentemente parece menos dañino, y no se puede saber cuándo va a dar el siguiente paso hacia la cima. Muchos terroristas suicidas empiezan como moderados.”

La única ley que respetan los musulmanes es la islámica, definida por las fatuas o normas religiosas sobre un tema en particular. El propósito de las fatuas es guiar a los musulmanes cuando aplican el Corán a su vida cotidiana; sin embargo, como no hay un legislador central que las unifique, es el shayj de cada región quien a menudo dicta fatuas dispares sobre el mismo tema.”

“Los líderes políticos moderados como mi padre no les iban a decir a los militantes que lo que hacían estaba mal. No podía; ¿en base a qué declararían que era incorrecto? Todo el peso del Corán corroboraba lo que hacían.

Alá nos había dado la responsabilidad de erradicar a los judíos y mi padre no se lo cuestionaba, aunque él personalmente no tuviera nada en contra de ellos.”

Hamás se destruye más a sí misma desde el interior  que con todo lo que Israel pueda hacerle desde el exterior.”

“Yasser Arafat se había hecho desmesuradamente rico en su papel de símbolo internacional de las víctimas. Y no iba a renunciar a ese estatus y a asumir la responsabilidad de construir una sociedad que funcionase.”

“Sin embargo, éstos eran los mismos líderes palestinos que les habían llevado, a ellos y a sus hijos, como cabras a un matadero mientras se escabullían a una distancia prudencial para ver la carnicería desde lejos.”

“Cuando vi las imágenes de los niños palestinos celebrando el atentado en las calles de Gaza, me embargó una profunda vergüenza.” (Se refiere al atentado de las torres gemelas en 2001)

“Por supuesto ambos bandos sabían que Hamás nunca cesaría en su empeño de recuperar todo el territorio de Israel, aunque un estado palestino independiente quizá trajera la paz durante una década o dos.

Cuánta razón tiene y qué lástima me da que la tenga.

jueves, 8 de junio de 2017

Querida Oriana

Querida Oriana,

tú sí que lo sabías, y cuan maltratada fuiste en su momento por ello. A ti nadie tenía que contarte lo que es el mundo islámico y lo que pretendía y pretende el islam para con Occidente, tú habías pasado media vida visitando países islámicos y viendo todo aquello de primera mano: a las mujeres golpeadas y violadas, a los gays colgados de grúas, a los opositores políticos torturados y asesinados, a los blasfemos linchados hasta la muerte por una turba enfurecida… en nombre del islam, en nombre de lo que hoy nos venden como “la religión de la paz”. Entrevistaste a Jomeini, a los hermanos musulmanes y al cretino de Arafat, a quién sacaste tanto de sus casillas con tu buen hacer periodístico, que sólo a ti te escupió su asquerosa verdad, sólo a ti te gritó que el objetivo de la “lucha” palestina no es tener un país, ni una tierra, ni un gobierno propio, sino exterminar a los judíos de todo el mundo siguiendo el legado del tío Husseini y sus amiguitos los nazis.

Tras publicar “La rabia y el orgullo” recibiste duras críticas, insultos, amenazas, denuncias y condenas. Viste a la derecha y la izquierda italianas unirse contra ti en nombre de la tolerancia; viste al editor de tu artículo acojonarse y retractarse; oíste a alguno de tus compatriotas llamarte “facha”, a ti que a los catorce años ya luchabas contra los nazis; viste a las feministas en televisión burlándose de tu enfermedad (“ojalá tengas un cáncer ¡uy no, si ya lo tienes!”) las mismas feministas que deberían agradecerte lo que siempre hiciste por las mujeres, las mismas cretinas que para contrarrestar tu agresividad y beligerancia ponían como ejemplo de mujeres de paz a Juana de Arco y Catalina la Grande de Rusia. Vamos.

Viviste esa reacción a tu pequeño libro estando ya gravemente enferma y consecuencia de ello tuviste que encerrarte en tu casa… a escribir la segunda y la tercera parte, a morir con el dedo en la tecla y haciendo gala del par de ovarios que siempre te caracterizó.

El pequeño libro escrito hace dieciséis años es hoy una profecía que se está cumpliendo punto por punto, no te equivocaste en nada y desde allá donde estés sigues poniendo cada día una cremallera en la boca a tus detractores. No conociste las redes sociales, pero sí una página web llamada ThankyouOriana. Y hoy, viendo la pesadilla en que está sumida Europa gracias a los políticos multiculturalistas y tolerantes que nunca te tomaron en serio, no queda otra cosa que decirte. Gracias, Oriana.









Impresionante

  No soy fácil de impresionar literariamente hablando. De mis 54 años, llevo los últimos 51 leyendo como una posesa (no me preguntéis cómo a...